Venid hasta el borde

Venid hasta el borde

Venid hasta el borde, les dijo.

Tenemos miedo, podríamos caer.

Venid hasta el borde, les dijo.

Ellos fueron.

Los empujó… y volaron.

 

por Guillaume Apollinaire
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Las sonámbulas

Las sonámbulas

En mi villa natal había una madre y una hija que andaban mientras dormían.

Una noche, mientras el silencio envolvía la tierra, la madre y la hija iban andando dormidas hasta que se encontraron en su jardín oculto por la niebla.

La madre habló primero: “¡Por fin, enemiga mía; por fin puedo decírtelo! ¡Tú has destruido mi juventud y has construido tu vida sobre las ruinas de la mía! Si pudiera, ¡me gustaría matarte!”

Y contestó la hija: “¡Oh, mujer odiosa! ¡Eres egoísta y vieja! ¡Te interpones entre mi libertad y mi yo! ¡Querrías que mi vida no fuera más que un eco de tu vida marchita! ¡Me gustaría verte muerta!”

En aquel momento cantó el gallo, y las dos mujeres se despertaron.

“¿Eres tú, amor mío?”, dijo la madre cariñosa.

“Sí, soy yo, madre querida”, replicó la hija con idéntico amor.

 

por Khalil Gibran

Conversación

Conversación

¡Eres un bello cielo de otoño, claro y rosado!

pero la tristeza asciende en mí como el mar,

y deja, al refluir, sobre mis morados labios,

el recuerdo hiriente de sus limos amargos.

 

Tu mano recorre en vano por mi pecho agotado;

lo que ella en busca,amiga, es un lugar arrasado

por la garra y el diente feroz de la mujer.

No busques más mi corazón; se lo han devorado las bestias.

 

Mi corazón es un palacio devastado por las turbas,

¡donde se embriagan, se matan, se tiran de los pelos!

¡Un perfume navega alrededor de tu cuello desnudo!…

 

¡Oh Belleza, latigazo duro de las almas, tú lo quieres!

Con tus ojos de fuego, brillantes como fiestas,

¡Quema estos despojos que perdonaron las bestias!

 

 

 

*Poema extraído de Las flores del Mal, por Charles Baudelaire.

Pájaro Azul

Pájaro Azul

Hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

Hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

Hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

Hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

Luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?

Poema de Charles Bukowski.